Descubre cómo evitar errores comunes al usar silica gel en tus empaques
Aunque el silica gel es muy eficiente, su mal uso puede comprometer su efectividad. Muchos fabricantes lo implementan sin una evaluación previa, lo que genera una falsa sensación de seguridad. Aquí te contamos los errores más comunes y cómo evitarlos
Error 1: Usar cantidades insuficientes
Un pequeño sobre de 1g puede servir en empaques pequeños, pero no será suficiente para cajas de mayor volumen o productos más higroscópicos. En DABESA utilizamos tablas técnicas y fórmulas de cálculo para definir cuántos gramos de silica gel se requieren según el volumen y humedad del entorno.
Error 2: No usar empaques herméticos
Si el empaque deja pasar vapor de agua (como bolsas de celofán o cajas sin sellado), el silica gel se saturará rápidamente y perderá efectividad. Es vital acompañar el uso del desecante con un buen diseño de empaque, preferentemente con materiales de baja permeabilidad.
Error 3: Reutilizar silica gel sin regeneración adecuada
Aunque el silica gel puede reutilizarse, debe ser regenerado en hornos específicos que alcancen 120–150 °C. Si no se regenera bien, el producto no absorberá la humedad y dará una falsa protección.
Error 4: No identificar cuándo se ha saturado
Una forma de evitar este problema es usar silica gel con indicador de saturación, que cambia de color cuando ya ha absorbido toda la humedad que puede. Esto es ideal para empaques que se inspeccionan periódicamente.
Error 5: Elegir mal la presentación
No todos los productos requieren la misma presentación de silica gel. En DABESA ofrecemos asesoría para seleccionar el tipo correcto: desde cápsulas farmacéuticas hasta opciones para maquinaria pesada
Conclusión:
Evitar estos errores aumenta significativamente la eficiencia del silica gel y garantiza la protección adecuada de tus productos.